Compendio de «Todo sobre el cabello» | Guía sobre la alopecia
Los «folículos capilares» no son pelo. Son las vainas que protegen el tallo del cabello a medida que este crece fuera de la piel. El cuero cabelludo está compuesto de tres capas: la epidermis, la dermis y una capa grasa conocida por el nombre de subcutánea. La epidermis es la capa exterior y la dermis, mucho más densa que la anterior, es la capa intermedia. En el nivel más profundo se encuentra la grasa subcutánea. Cada capa tiene una función determinada en el crecimiento del tallo del cabello.
En la anatomía del folículo capilar se distinguen tres partes principales: las vainas externa e interna de la raíz y el bulbo. La vaina externa proporciona un cilindro o túnel al tallo del cabello durante su crecimiento. La vaina interna es la que contiene el tallo del cabello y se compone de tres partes: la cutícula, el córtex y la médula. La tercera parte del folículo es el bulbo. Se encuentra en la base del folículo y contiene a las células matriz, que son las que determinan el grosor del tallo.
Otro aspecto a tener en cuenta en el estudio del cabello es su ciclo de crecimiento, que consta de tres etapas: anágena, catógena y telógena. Estas son, respectivamente, las fases de crecimiento, caída y reposo del pelo. Cada una de ellas tiene una función única y bien definida en el crecimiento del cabello.


