Introducción a las opciones no quirúrgicas | Guía sobre la alopecia
A lo largo de los siglos, la gente, al encontrarse frente a la posibilidad de perder el pelo, ha recurrido a varias técnicas, productos, pastillas e, incluso, el bisturí, para remediar el problema. La cirugía de trasplante de cabello, a pesar de haber mejorado enormemente desde sus primeros días, no es la opción preferida por la mayoría y tiene ciertas limitaciones (descritas en el capítulo siguiente). El mercado conoce perfectamente la vulnerabilidad de las personas afectadas por la calvicie y son muchos los vendedores sin escrúpulos que se aprovechan de ellos mediante la promoción de falsos productos de todo tipo para hacer dinero rápido. Uno de los aspectos más importantes a la hora de tratar la pérdida del cabello es mantener una perspectiva equilibrada y unas expectativas realistas para evitar estafas.
Por lo tanto, esta sección de opciones no quirúrgicas para la alopecia analiza una serie de alternativas: el minoxidil (Rogaine), la finasterida (Propecia), el ketoconazol, la pigmentación del cuero cabelludo, el plasma rico en plaquetas (PRP), la mesoterapia, el tratamiento con células madre, los correctores como Toppik y los sistemas de sustitución capilar, también conocidos como pelucas y postizos. La mayoría de la gente se sorprende al descubrir la gran cantidad de posibilidades no quirúrgicas disponibles.
Antes de comentar las diferentes alternativas, echemos un vistazo a la historia de las soluciones no quirúrgicas para, así, lograr una mejor comprensión de las mismas y ayudar a mantener unas expectativas realistas.


